Iñako Díaz-Guerra nació en Madrid en 1977. Es licenciado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y, tras entrar como becario, trabajó en el Diario AS desde 2000 hasta 2015.
El único periodista de prensa escrita que sale en anuncios de coches publica 'Mirafiori', su tercera novela. En ella, el fin del amor, ficticio y real, lo marca todoMientras le espero, pienso que debe ser la primera vez desde que nos conocemos que nos vemos de día.
El proceso del fin del amor de los protagonistas es como cuando hay un aire intoxicado filtrándose a través de la puerta y no reparas en él hasta que ya es tarde, no sabes todavía de que algo va mal. Creo que ese es el principal peligro de la madurez, no darte cuenta mientras sucede.
En realidad, con esta novela tu vida personal te ha atropellado: trata de una ruptura y tu relación se acabó mientras lo escribías. Menos proyección, menos foco, menos escaparate... ¿Sabes una cosa que veo mucho en otras parejas y me espanta? Cuando de repente uno de los dos tiene un éxito que provoca cierto resentimiento sordo. Es muy cruel, pero he visto en colegas íntimos que uno de los dos piensa del otro:"No me importaría que le fuese algo mal".